Celebramos los 200 años del nacimiento de nuestra madre Francisca del Espíritu Santo.

Aunque las circunstancias que vivimos no nos permiten una celebración conjunta de las comunidades, este hecho puede servirnos como oportunidad de reforzar los lazos intracomunitarios.

La figura de M. Francisca es para todas nosotras un referente de sencillez, y de fraternidad. Recordamos su preocupación por las hnas. enfermas y la despedida en Saiant Chinian a las Hnas. allá arriba junto a la Cruz.

La vida de nuestra Madre tiene que ser un referente para todas nosotras.  La bondad que la caracterizó, su sentido de la pobreza, y sobre todo le preocupaba la fraternidad. Recordemos las palabras del Papa Francisco que se suman al objetivo, siempre presente, de Carolina Barón: “Os invito a no crear muros sino puentes, a vencer el mal con el bien, la ofensa con el perdón, a vivir en paz con todos”.

Hoy celebramos su cumpleaños. Han pasado 200 años y queremos reforzar y dar vitalidad y empuje a nuestra Congregación. Podemos recordar lo que, posiblemente un sacerdote le dijo a una joven que quería ser religiosa, mostrándole la comunidad de Saint Chinian: “Cuando hay buenas bases en una fundación es necesario que vengan otras a unirse a ellas, para consolidarla y mantener firme el edificio”, y es lo que nos corresponde a nosotras. Consolidar ese edificio que costó tanto crear a nuestra Fundadora.

Debemos hacer de nuestras vidas un testimonio de Fe y Fraternidad para todas las personas que nos rodean.

FELIZ CUMPLEAÑOS, madre Francisca del Espíritu Santo